Los chicos también lloran

07/06/2009 | Cine, Uncut

Boys don’t cry nos acerca a la realidad de una joven que sufre una enorme crisis de identidad sexual, Teena (interpretada maravillosamente por Hilary Swank, quien se cosechó merecidamente un Oscar por su papel), que se hace pasar por hombre, bajo el nombre de Brandon.

La historia de Brandon comienza cuando decide dejar atrás su ciudad natal, Licoln, y con ello el tradicionalismo y el poco amor que su familia le ha mostrada. Su huída termina en Falls City, donde conoce a gente que la acepta como un chico más. Allí conocerá a la explosiva y alocada Lana, de quien se enamorará perdidamente. Pronto inician una relación sin ningún tipo de prejuicio, basada en el amor verdadero.

La tormenta se acerca y parece que trae consigo la agresividad conservadora que Teena creía haber dejado en Licoln. Al descubrir la verdadera historia de Teena Brandon los “machos” de la película entran en acción y abusan de ella frente Lana. Como es evidente la historia no puede terminar bien y, después de ridiculizar a la protagonista, la asesinan.

Esta película independiente, apartada de todo lo hollywoodiense, es un buen ejemplo de que no es necesario disponer de un presupuesto altísimo si la historia es buena. En este caso, a parte de la historia, la magistral interpretación de los actores ayuda a que no echemos en falta ningún efecto especial grandioso. El film nos presenta una realidad que urge ser mostrada y, al igual que hace von Trier en sus películas, consigue que el espectador se angustie. El espectador observa las dos caras de la misma moneda, los que sufren y los que hacen sufrir e, inevitablemente, sabe que en ocasiones su carácter podría llevarlo a actuar igual que los que hacen sufrir.

En definitiva, la película nos muestra la búsqueda de la felicidad personal y la búsqueda de la identidad, sin olvidar que durante el recorrido de estos caminos no estamos solos: aquellos que se cruzan en nuestras vidas pueden facilitar nuestro trayecto o entorpecerlo y es justamente este segundo caso el que Boys don’t cry denuncia: los intolerantes que llevan su ideología al extremo impidiendo que todos aquellos que no se rijan por su misma esquema merezcan alcanzar su meta, ser felices.

Esta dosis de tolerancia intravenosa hará que a más de uno se le ponga la piel de gallina, y más aún cuando se muestre, astutamente en el final, el as de la manga: basado en hechos reales. Un amargo chute de realidad.

One Response to “Los chicos también lloran”

  1. vantangoo dice:

    Y la forma con la que describen el sentimiento de amor es perfecta: el amor verdadero va más allá de todo aspecto físico.
    Una de mis pelis favoritas… al igual que su banda sonora: acertadísima!

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